Soulfly: Danza tribal en la hoguera.
04/03/2012
Raúl Márquez (1452 artículos)
1 comentario
Compartir

Soulfly: Danza tribal en la hoguera.


Lo de Soulfly el pasado martes en el Club 334 fue un verdadero desafío a la resistencia; la sola imagen post concierto de decenas de jóvenes estrujando sus poleras a la salida del local, habla tanto de la intensidad del show ofrecido por la banda del Ex Sepultura, como de las falencias del recinto de San Diego para enfrentar shows con un lleno total.

A eso de las 21:20 horas comienza la introducción del show de Soulfly, se apagan las luces y la expectación del público se hace sentir. La banda sube al escenario en medio de aplausos y gritos y encienden la primera chispa de la noche con ‘Rise of the Fallen’ que, como una onda de energía pura, hace saltar a los fans que acudieron a la cita. El sonido no logra ser muy bueno para el primer tema, pero con el paso del show iría mejorando bastante. Max moja al público, pues ya se comienza a sentir el calor dentro del local, pero en seguida ataca con las ineludibles llamaradas de ‘Prophecy’, ‘Back to the Primitive’ y ‘Downstroy’, que definitivamente hacen arder el recinto. La performance de la banda es agresiva, los temas acelerados y el público responde en consecuencia al show, con mosh, saltos y personas cayendo constantemente tras la barricada.

Soulfly en Chile Soulfly en Chile Soulfly en Chile Fotos: Julián Pacheco

Tras ‘Seek ‘n’ Strike’, en que Cavalera es generoso con el agua y saluda al público de la primera fila chocando sus palmas con ellos, vendría la primera visita, por partida doble, a los imprescindibles Sepultura, con los clásicos ‘Refuse/Resist’, en cuyo intermedio el mosh fue una hoguera de la cual muchos salieron malheridos en busca de agua y aire, seguido de ‘Territory’, durante el cual la bandera chilena cobra su territorio en el micrófono del vocalista para quedarse ahí el resto del show. La energía del espectáculo y la brutalidad de los temas de Soulfly hacen que algunos salgan del local en busca del aire que adentro escasea, mientras otros se retiran hacia los costados o el fondo del local, buscando un lugar donde descansar, pero a la banda poco le importa esto y continúa avasallando a la audiencia con una brutalísima versión de ‘Porrada’.
Durante el solo de batería por parte de Zyon Cavalera, sube un joven del público que, tras abrazar a Max, lo acompaña en la percusión, culminando su paso por el escenario con un: “Viva Chile Conchetumadre” que saca aplausos.
Tras solo un par de golpes en la batería, el público intuye que la próxima descarga de la banda será ‘Tribe’ y comienza a corear la introducción a la que se unirá el mítico vocalista y, tras este tema, otro corte asesino diseñado para headbanging puro: ‘Bring it’.

Cavalera nunca ha sido hombre de concesiones, lo suyo es la música dura y las versiones en vivo de los temas son sencillamente demoledoras, haciendo aún más agresivas, incluso, las clásicas composiciones de Sepultura, cosa que quedaría más que clara tras ‘Troops of Doom’, ‘Arise’, que tocó unida a ‘Dead Embrionic Cells’ e ‘Inner Self’, tripleta ovacionada y durante la cual nuevamente el mosh arde y abarca gran parte del público. El frontman, en una muestra de amistad con el público chileno, toma el micrófono y anima al público con el clásico grito “Ole, ole, ole, ole, Chile, Chile”, a lo que los presentes responden el respctivo “Ole, ole, ole, ole, Soulfly, Soulfly”.

El piso del Club 334 brilla por el sudor y la humedad producida por el calor, pero la banda no detiene su maquinaria y sigue asestando golpes como ‘No’ y ‘Attitude’, pero el público tampoco se amilana y sigue respondiendo también con fuerza al llamado de la selva que es el show de Soulfly. Max sube al escenario a sus otros dos hijos (Zyon ya está en la batería) Richie e Igor para una brutal versión de ‘Revengeance’. Los hijos del patriarca Cavalera demuestran una actitud metalera que se extraña en parte de las nuevas generaciones, acompañando con voces guturales y violentos gritos el tema, con un gran desplante sobre el escenario. Luego, un clásico de Sepultura nuevamente: Roots Bloody Roots, otro himno ovacionado por los sudados, golpeados y cansados asistentes.

El frontman pide al público que se siente en el piso, el húmedo piso; cosa que unos pocos acataron pero serían prontamente interrumpidos por el grito de “Jumpdafuckup!!!!” que da inicio al tema del mismo nombre y nuevamente los cuerpos vencen al cansancio para entregarse a la vibra de Soulfly. Max, sin guitarra, aparece con la camiseta de la Selección Chilena de Fútbol, lo que saca aplausos, y conmina al público a ondear sus poleras, ondeando la suya propia al ritmo del “Ole, Ole, Ole” en lo que sería un momento de gran conexión, poco antes del gran final, que llegaría con la última llamarada ofrecida por la banda y que terminaría de hacer arder los cuerpos dentro de la hoguera que era el local a esta altura del show, la clásica y coreada “Eye For an Eye”, que cerraría un buen show por parte de una de las grandes bandas de metal actual, por desgracia en un recinto no apto para la cantidad de asistentes, sin ventilación y, como si fuera poco, con los baños principales deshabilitados. A la salida quedan el cansancio, el sudor que debes estrujar de tu polera y la extraña sensación de haber presenciado un gran show, pero de una muy mala manera. Todo bien por parte de Soulfly, pero creo que todos esperamos poder acogerlos mejor en una próxima oportunidad e ir subiendo el nivel de producción de eventos de este tipo, pues no solo restan todo el avance que ha habido en las últimas décadas, sino que también dejan, posiblemente, un mal recuerdo en quienes vienen a visitarnos, en este caso, los grandes Soulfly y su miembro más importante, influyente y amigo de Chile: Max Cavalera.

Por: Juan Pablo Rodríguez (Cortesía Ciudad Metal)

Facebook Twitter

Raúl Márquez

Raúl Márquez

Profesor de Inglés, amante de la música, de corazón blanco y orgulloso creador de Aggresion.Net. También soy fanático de los superhéroes (Batman), de las papas fritas, de Star Wars, de la WWE, del cine, de los videojuegos, del chocolate y del helado de piña. Drug Free.

Loading Facebook Comments ...

Comentarios

  1. Sepulbrujo
    Sepulbrujo Junio 02, 15:14
    Yo le regale la camiseta de la seleccion a Max en el aeropuerto!!!

Escribe un comentario

¡Tus datos están seguros! Tu correo electrónico no será publicado. Ninguno de tus datos se compartirán con terceros. Los campos marcados son obligatorios *