Korpiklaani en Chile: reencuentro recargado.
11/12/2015
Camila Muñoz Ibarra (271 artículos)
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Korpiklaani en Chile: reencuentro recargado.


Estamos en diciembre, y para ir cerrando este 2015 llenísimo de espectáculos musicales para todos los gustos, llegó a nuestro país la banda finlandesa de folk metal, Korpiklaani. Y nada menos que teloneada por unos grandes exponentes del folk nacional, Folkheim.

A eso de las 19:40 salen al escenario los nacionales provenientes de Antofagasta, quienes llegaron al Club Blondie (Santiago) con todo el folk metal y promocionando su última y gran producción “Mapu Ñi Tiam” (2012).

Konú” (intro) e “Illkun” son las canciones que prometen encender los ánimos de los pocos asistentes, y anduvieron bastante cerca de eso deslumbrando con potentes riffs acompañados de la voz gutural del cantante, y una excelente puesta en escena que variaba entre el maquillaje de los músicos y el denso (y por qué no decir, molesto) humo emitido desde el costado superior derecho el recinto.
Kiepja” es la novedad de la presentación. Tema nuevo que trata sobre el hombre blanco que conquistó y asesinó con enfermedades a la gente de Tierra del Fuego. En este instante me detengo para darme la libertad de recomendar a la banda; si es de esas personas que les gusta la música con contenido y explorar matices combinadas de black o folk, esta es la suya! Canticos oscuros de ceremonias ancestrales dejan este momento en la memoria de todo aquel que haya tenido el privilegio de escuchar esta obra maestra en vivo -sí, así la considero-.

Los típicos y desagradables problemas de sonido se hacen presentes en “Hijos del Salitre“, en donde los instrumentos desvanecían la voz, hecho que por suerte solucionaron durante el transcurso de lo que quedaba de presentación. El público animado movía la melena sin cesar durante prácticamente todo el show de los chilenos.
Cerrando ya la primera parte de la jornada, la banda presenta “Vaai Honga Kaina“, canción que nos trasladó al ombligo del mundo Isla de Pascua. Tambores típicos de la zona acompañados de una pequeña coreografía de los músicos van tomando fuerza poco a poco, hasta desembocar en brutalidad que manifiesta la injusticia de la anexión administrativa de la Isla al gobierno chileno.

Folkheim tras su corto pero contundente setlist, y tras una redonda presentación, se despide a eso de las 20:25 hrs., dejando a los asistentes listos y ansiosos por lo que está por venir.

Siendo las 21:00 parte el plato fuerte, Korpiklaani.
El primero en subir es el baterista, quien de inmediato recibe la ovación del público, aunque -reitero- era bajo el número de asistencia.

Durante las primeras canciones se crearon diversos focos de mosh, lo que se mantuvo durante todo el concierto generándose un ambiente bastante agradable de observar, gatillado además por el juego de luminocidad y humo.

La temperatura aumenta poco a poco y las revoluciones tambien, los finlandeses venian a promocionar su mas reciente placa de studio titulada “Noita” y nos lo hicieron saber, nos deleitaron con “Lempo” y “Sahti”, la conexión entre la banda y el público se hacía notar, tanto así que éstos empezaban exclamar “Vodka! Vodka!” a todo pulmón. . Los solos de violín y acordeón daban la sensación de estar en una taberna con la música a todo volumen y un fuerte trago en mano.

La presentación transcurre con un buen sonido en general, que para “Summusa Hamaran Aamun” se hace más pesado y un poco más oscuro, con la incorporación paulatina del violín y acordeón que tanto caracteriza a la banda.

Uno de los puntos fuertes se da cuando interpretan “Metsamies”, cuando Jonne Järvelä se echa al bolsillo a los fans a acercarse a un costado, mientras estos responden no parando de agitar sus cuerpos al ritmo de la música. Situación que se mantuvo al pasar los minutos y se agradece, ya que uno como observador se alegra al ver torsos descubiertos chocando alegremente.

Avanzado ya el concierto, finalmente nos regalan “Vodka”. Seguida de “Wooden Pints” y “Tequila”. Tres canciones en donde ningún cuerpo se quedó quieto en su lugar o sin mover los brazos y cabeza, y sin cantar a todo pulmón los pegajosos coros.

La banda juega con los sentimientos de la fanaticada abandonando el escenario y simulando que no volverían, pero no fue así. Los gritos y silvidos no pararon, por lo que la banda se vio obligada a salir una vez más para deleitarnos con el segundo instrumental de la noche “Pellonpekko”. Canción acompañada de media discoteque aplaudiendo y bailando al ritmo de los sonidos folkloricos nórdicos, la jornada cerraba ya, con “Happy Little Boozer”.

Si bien hubo baja convocatoria, ésto no arruinó la jornada. Como se dice vulgarmente: “Pocos pero locos”, y vaya que fue así, con un público realmente prendido y entretenido de mirar, un buen sonido y unas sólidas puestas en escena, marcan lo que fue una de las últimas jornadas musicales de este 2015.

Fotos de Portada: Miguel Fuentes

Show
4.5 de 5
Sonido
5 de 5
Público
4 de 5
Setlist
4.5 de 5

4.5

Bueno
4.5 de 5
Camila Muñoz Ibarra

Camila Muñoz Ibarra

Estudiante de Trabajo Social. Amo la música, viajar y sacar fotos. Administradora, columnista y fotógrafa aficionada de Aggresion.net

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