Opeth en Chile: La vara cada vez más alta.
19/07/2015
Camila Muñoz Ibarra (287 artículos)
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Opeth en Chile: La vara cada vez más alta.


Teatro Caupolicán. 20:15 horas y el recinto estaba con bastante gente afuera lo que de inmediato trajo malos pensamientos a los que llegábamos al lugar…veríamos a los teloneros tocar con poca gente; un cáncer incurable que cada vez da más lata presenciar. Al entrar, me tuve que comer mis palabras ya que había bastante más gente de lo esperado para recibir a los que estarían encargados de abrir el show y darle la bienvenida a Opeth: Poema Arcanvs. Un excelente marco de público que siempre se agradece ya que, como ya es costumbre, siempre los teloneros tocan prácticamente solos. Bien ahí.

Sin duda, el punto más alto de los nacionales fue al tocar Latent Eclipse de su primer álbum Arcane XIII, discazo, la gente disfrutó el tema de manera sólida; como corresponde a una banda que ya tiene cancha, varios discos y una gira por Europa. Un muy buen sonido, claro y potente selló los cerca de 40 minutos que la banda estuvo en el escenario.

El tiempo pasaba y el Caupolicán comenzaba a llenarse más y más a la espera de Opeth, cánticos, chelas, cigarros, pitos… lo de siempre; hasta los típicos personajes que se pasan de platea a cancha con una habilidad primate única. Luego de varios minutos (casi media hora) y justo cuando la gente ya estaba empezando a perder la paciencia y las pifias se dejaban caer, se apagaron las luces para dar inicio al show de Opeth.

Uno a uno fueron haciendo ingreso al escenario: Martín Méndez, Mikael Åkerfeldt, Fredrik Åkesson, Joakim Svalberg y Martin “Axe” Axenrot hacían que la gente, y sobre todo las chicas, soltaran sus trenzas y comenzaran a cantar fuerte y claro al ritmo de “Eternal rains will come”.

Dentro de lo específico, Mikael Åkerfeldt demostró ser un capo a la hora de conversar y lidiar con el público, un relajo total lo que claramente se reflejó en un público agradecido y risueño. Martín Méndez incluso tuvo tiempo hasta para felicitar al respetable por el triunfo de la Copa América lo que desató el griterío inconfundible de los fanáticos del deporte rey. El sonido dentro del recinto estuvo óptimo en todo momento, nada de eso “menos a más” que muchas veces caracteriza los espectáculos en el Caupolicán.

Uno de los puntos más altos dentro del show fueron sin duda “The Leper Afinity” un temazo que hizo saltar y cantar a todo el público y “The Moor” otro temón de esos inconfundibles que dejó más que claro que los discos “Blackwater Park” y “Still Life” son de esos discos que no pasan de moda y logran el estatus de “Clásicos”.

Así siguió el show, de su más reciente producción “Pale Communion” se destacó “Elysian Woes” y “Windowpane” de “Damnation” que, sin ser un fanático acérrimo de Opeth, disfruté bastante. Me atrevería a dudar que alguien saliera disconforme del evento ya que el sonido (como mencioné antes) estuvo impecable y cualquier discrepancia pasó “piola” frente al gran contento del respetable que nuevamente, a pesar de tener el Caupolicán prácticamente lleno (aunque había lugar para más), dejó la vara muy alta para eventos venideros; al igual que Opeth que ya se está haciendo costumbre que cada show sea mejor que el anterior.

Por: Javier Bravo Flores

Show
5 de 5
Sonido
5 de 5
Público
4.5 de 5
Setlist
4 de 5

4.63

Bueno
4.63 de 5
Camila Muñoz Ibarra

Camila Muñoz Ibarra

<p>Estudiante de Trabajo Social. Amo la música, viajar y sacar fotos. Administradora, columnista y fotógrafa aficionada de Aggresion.net</p>

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