Más de lo que se esperaba fue lo que entregó ayer en la Kmasú el ex bajista y reemplazante de Dee Dee Ramone, Christopher Joseph Ward, o más conocido como CJ Ramone, quien con su “The Last Chance to Dance” bajo el brazo y un amplio catálogo de los Ramones -obvio- encendió una tarde que en principio parecía no agarrar vuelo.

Difícil fue el comienzo del show que le tocó abrir a Miguelitos, banda nacional que con un maduro sonido de punk muy al estilo californiano, más una buena destreza escénica, tuvo que intentar atraer a la pista central a los pocos espectadores que hasta esa hora -18 y algo de la tarde- habían llegado hasta el local con la promesa de ver al más joven de los Ramones. Lo mismo tuvieron que vivir los ya consolidados de Los Mox!, que a pesar de su trayectoria también vieron el escenario complejo. Sin embargo, ahí se notan los años de rock, porque entre talla y talla, lograron acaparar la atención de la gente que poco a poco llegaba al filo de la hora.

Anécdota: En un break de Los Mox! le digo a Julián (nuestro gráfico): -“Los Mox! perfectamente podrían tocar en una noche del Festival de Viña”-, -¿tú creis?-, me dijo Julián, a lo que respondí -“si los ‘Chancho’ pudieron ¿por qué no Los Mox!?-. En eso, Los Mox! presentan un tema: “Ahora un tema romántico… ‘Te daría’”. Miro a Julián y caigo en cuenta: “Ah… por eso”.

Teloneros listos, misión cumplida. Al cabo de un rato CJ salió a escena. Ya no es el jovencito que le cayó bien a los neoyorquinos, en apariencia, pero bastó que tocara los primeros acordes de su bajo para recordar de inmediato a la voz detrás de clásicos como Strength to Endure -que sí tocó- y Main Man. El tipo se mantiene en su condición musical y la voz es lejos lo más destacable pues no hubo pifias, fue un show sólido, correcto, profesional y con mucha fuerza.

Ya había gente suficiente para iniciar un mosh mientras la consigna de la noche era “Hey, Ho, Let’s Go”. CJ lo entendió muy bien, y lejos de querer imponer sus propias canciones -que son buenísimas, por cierto-, dio en el gusto a los fans que iban a escuchar a uno de los últimos que compartieron con Johnny, Joey y Dee Dee. No sólo eso, sino que también les rindió un merecido tributo con su canción del Reconquista (2012), “Three Angels”.

Judy is a Punk; Bliztkrieg Bop; 53rd an 3rd; Commando; The KKK Took my baby Away; y Psycho Therapy, fueron algunos de los clásicos que se rememoraron y que sonaron increíble. Si usted es fan de los Ramones y no fue, se perdió quizás “la última oportunidad de bailar” con un Ramone; pero si fue, de seguro que estará tan agradecido como este humilde servidor, amante declarado del legado de los de Queens.

¡Adiós amigos!

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