Igual de potente que el día anterior, pero más pausados en gran parte por el cansancio que significó el maratónico día sábado y que contó con bandas de primer nivel, comenzó la segunda jornada de The Metal Fest 2013 en el Movistar Arena.

Ese día también abrieron los fuegos las bandas nacionales. La apertura del show estuvo a cargo de Nimrod, que entregó todo su heavy – thrash con una gran afición dispuesta apoyar a la banda. Abrir un espectáculo de este nivel siempre cuesta, pero los chilenos se la pudieron con gran mérito en el escenario. Bien por Nimrod.

En el escenario internacional en tanto, todo comenzó con la fuerza arrolladora del grindcore de Brutal Truth, uno de los tantos proyectos del Nuclear Assault, Danny Lilker. A pesar de la hora el público prendió de inmediato y protagonizaron los primeros mosh de la jornada, no era para menos, porque la banda entregó su más pesado repertorio, finalizando incluso con un “piquero” al público de Kevin Sharpe… cosa seria (casi nos mata a Julian, nuestro gráfico).

Luego de eso todo se tornaría más oscuro y denso, pero en el buen sentido de la palabra, porque lo que hizo Nile en el Metal Fest fue de otro mundo. Los norteamericanos dieron una clase magistral de death metal de primer nivel y de pulcritud en la ejecución, que hacía pensar que todo eso era una grabación de estudio, así de bien sonaron. Cabe destacar la humildad con la que recibieron el cariño de los chilenos, que de verdad alucinaron con el show, muy similar a lo que pasó con Morbid Angel el día anterior.

Más tarde sería el turno de unos viejos conocidos, los mexicanos de Brujería. Desde el momento en que se subieron hasta que se bajaron, hicieron lo que quisieron ocupando cada espacio del escenario. Los comandados por Juan Brujo sabían a lo que venían y tocaron lo que el público quería escuchar. Un excelente recital que repasó temas del Matando Güeros y Brujerizmo, entre otros.

Paralelamente se estaba presentando en el escenario nacional una de las bandas más esperadas, y que demostró tener una afición muy fiel y bien ganada. Se trataba de los ariqueños de Nuclear, quienes entendieron que tenían que competir con Brujeria. No se achicaron y lo dieron todo, demostrando con su thrash metal que a nivel nacional el género tiene mucha vida y es muy respetado. Impecable muestra de poder y nervios de acero.

Debo decir que a pesar que Symphony X y My Dying Bride tenían su público e hicieron su show sin mayor contratiempo, con gran calidad y entusiasmo, no fueron más que un puente para lo que vendría después, porque Carcass se fue triunfal, en un show que mucha gente esperaba y que había significado, en una primera instancia, la adquisición de su entrada para el evento. Los ingleses eran la razón y no decepcionaron, mucha fuerza, técnica y garra, que dejaría parejo el nivel de todo lo que se había mostrado anteriormente.

Finalmente, fue el turno de Devin Townsend, que a pesar que el tipo es un genio y puede darse el lujo de iniciar su show con virales de Youtube, incluyendo a su personaje Ziltoid, no tuvo la atención que debió haber tenido. Lo lamentable de su show no fue culpa de él, sino de los muchos y cansados fans que ya no se podían las piernas y se retiraron luego de Carcass. Townsend debe repetirse con su público y solo, porque es un must to see que se quedó con sólo algunos cuantos y que debería repletar él solito el Movistar. Notable lo que mostró y gran cierre para dos días de mucho metal y pasión.

Por: Ayskée Solís H.
Fotos: Julian Pacheco

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