Live Reviews, The Metal Fest 2013, La previa con Accept en Chile!
19/04/2013
J.P Rodriguez (97 artículos)
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Live Reviews, The Metal Fest 2013, La previa con Accept en Chile!


Lo de anoche en el teatro Caupolicán en el marco de La Previa de The Metal Fest fue una verdadera fiesta coronada por los Alemanes Accept; una fiesta que se desarrolló en un excelente ambiente y en que se dejó ver a los miembros de Sodom y a Thomas Lindberg (Lock Up, At The Gates); una fiesta que encendió de manera insuperable los fuegos de The Metal Fest.

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La fuerza del Thrash/Death Metal de DDLM se dejó sentir desde el primer minuto, con un sonido poco claro, pero poderoso en que la voz de Loana destacó con su poder demoledor. Loana fue también la encargada de encarar al aún escaso público su pasividad con un fuerte “están muy tranquilos cabrón”.

La banda invita a Anton Reisenegger para la interpretación de “Bestia de las Mil Cabezas”, tema cantado por el chileno en el disco de la banda, y nos permite ver el desplante del vocalista sin guitarra sobre el escenario.

Para “Sigo Vivo” el público comienza a mostrarse más encendido y retribuye a la banda con un pequeño Mosh Pit que aumenta su fuerza para el final del show, en que Loana alienta al público diciendo”¡Quiero ver esis pinches cuernos arriba, cabrón!” mientras comienzan los destructores acordes de “El rey”, que deja a los asistentes con ganas de listos para la siguiente descarga, Pentagram.

Pentagram: El hechizo del pentagrama

Se apagan las luces una vez más en el teatro y los oscuros sonidos “Tocata y Fuga en Re menor” de J. S. Bach anuncian que los nacionales Pentagram se acerca al escenario. Reisenegger, Uribe, Cueto y Donoso son recibidos calurosamente por el público y las cabezas comienzan a agitarse violentamente luego de los acordes iniciales de “Fatal Predictions”. El sonido es confuso y poco mejora a lo largo de la presentación, la guitarra de Anton, encargado de los solos, se escucha poco, pero los temas de Pentagram están en nuestro inconsciente colectivo y los riffs y cambios de ritmo son seguidos por la masa sin importar ese “detalle”. Para “Profaner” el mosh ya está en plena ebullición y una chica desmayada debe ser sacada para recibir asistencia. Luego, como una tormenta que encuentra su fuerza motora en el mismísimo infierno, llega “Spell of the Pentagram”.

La banda aprovecha la oportunidad para dar un adelanto de lo queserá su primer disco próximo a editarse con “The Apparition”, tema que mantiene la oscuridad, cambios y Riffs característicos de la banda; luego despachan toda la furia del tema que dará nombre a dicha producción, “The Malefice”.

Otro adelanto ya conocido por algunos fue La “Fiura”, tema que Anton dedicó a un grupo de fans que fue a verlos desde Chiloé y que sigue confirmando que el sonido y mística de la banda está intacto en las nuevas composiciones.

“Temple of Perdition”, como siempre dedicada a la memoria de Alfredo Peña “El Bey”, bajista original de la banda, nos acercaba al final de show que llegaría con la devastadora “Demoniac Possession” que reenciende el mosh, esta vez con mayor intensidad y que solo se detiene una vez que Anton suelta el grito gutural al final del tema.

Aplausos y luces nuevamente y la espera de lo mejor de la noche, que aún estaba por venir.

Accept: Perfección Teutónica

A las 22:20 horas se apagan las luces y comienzan dos horas de un show perfecto por donde se le mire. El sonido impecable desde el mismo inicio con “Hung, Drown and Quartered” en que Hoffmann y Tornillo acaparan el escenario con su desplante y “Hellfire” es la encargada de mantener el ritmo de pies y cabezas. Llega entonces la hora del primer gran clásico de la noche, “Restless And Wild” seguida de la frenética “Losers and Winners”, a esta altura los que caen tras las barricadas aumentan considerablemente; la fiesta estaba desatada.

Tornillo saluda al público y a cambio recibe el caracteístico “Ole, ole ole” y la banda entonces despacha “Stalingrad”, en que el vocalista ondea una bandera chilena lanzada por los fans. Después, “Breaker”, que suena tremendo, mantiene la dinámica de un show hasta ahora perfecto.

Luego de “Bucket Full Of Hate” y la clásica “Monsterman”, es “Shadow Soldiers” la encargada de bajar la revoluciones. Tornillo nos recuerda que esta es una noche especial y que por eso ejecutarán un tema que no han tocado en el esto del tour, “Amamos la Vida”, única canción presente en el show de su disco “Objection Overrruled” de 1993.

Hoffmann queda solo sobre el escenario y es su turno de lucimiento personal, que comienza calmo, pero que de pronto se vuelve salvaje incluyendo cada vez más afectos a su guitarra y mezclando, en medio, una sección de “In The Hall of the Mountain King” del noruego Edvard Grieg. Tras el solo del guitarrista, la banda arremete con otro clásico: “Neon Nights”, de 1982.

Pasa “Bullet Proof” en que Hoffmann y Baltes hacen un excelente juego entre guitarra y bajo y le sigue “Aiming High”, que trae de vuelta a la vida al circle pit con todo su poder. Otro punto alto del show, fue “Princess of the Dawn”, en que es Baltes quien hace uso de su turno de lucimiento personal con un tremendo solo de bajo durante el cual se pasea por todo el escenario y se acerca a todo el público cercano, saludándolo y gritando “I want you to show me your metal heart”. Se ve que la banda lo pasa bien y el público responde de la misma manera, mientras se suceden temas como “Up to the Limit”, “No Shelter” y “Pandemic”.

Comienza a sonar por los parlantes el coro de “Ein Heller und ein Batzen”, la característica introducción de “Fast As A Shark” y se deja sentir la euforia del público; para cuando las guitarras comienzan a sonar el mosh más grande y disfrutado de la noche ya está hirviendo de personas girando frenéticamente. Era necesario un descanso después de semejante descarga; la banda deja el escenario, pero solo por unos minutos, para volver con un Mark Tornillo de torso desnudo y una tripleta que hizo corear a todo el público: “Metal Heart”, “Teutonic Terror” y su mayor clásico, “Balls To The Wall”.

Ya no quedaba nada más por decir, ni por cabecear, ni por corear, Accept dejaba la marca de un show sencillamente perfecto sobre el escenario del teatro Caupolican en un show que reivindica toda la carrera de la banda y que deja en claro por qué son unos de los nombres claves en la historia y desarrollo del metal, dando inicio de manera brillante a The Metal Fest.

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