Pocas veces hemos tenido el privilegio que una banda cierre su gira en Latinoamérica, mucho menos en Chile, la noche del sábado 27 de agosto para muchos será algo que nunca olvidaremos. Finalmente luego de 11 años de carrera, 5 discos de estudio y un gran numero de hits, Disturbed se presentaba por primera y, quizás, por última vez  en nuestro país dando paso a un receso indefinido que los tendrá un largo tiempo fuera del circuito musical.

Eran las 9 de la noche y un teatro Caupolicán mayoritariamente repleto en cancha, cuando las luces se apagan para comenzar un show que daría fin indefinidamente a la banda formada por David, Mike, John y Dan. La noche comienza con “Prayer” de su segundo disco “Believe”, con un tremendo sonido y con David Draiman saludando al público con un “Hola Chile, Are you Ready?” a lo cual inmediatamente motiva a los espectadores a saltar y cantar junto a él en la mayoría del concierto. Inmediatamente continuaron “Liberate”  y “The Animal” para seguir enardeciendo a los 4000 seguidores que llegaron al recinto de San Diego. David estuvo siempre en contacto con la gente, uno de los momentos mas épicos de la noche, fue cuando él comenta que había oído que Chile era uno de los lugares más ruidosos de Sudamérica (a lo cual la gente le responde con un griterío tremendo), para luego dar paso a “The Game” y escuchar los riffs poderosos de Dan Donegan en guitarra y un bajo que retumbó en los oídos de todos, del señor John Moyer.

Disturbed en Chile Disturbed en Chile Disturbed en ChileFotos: Julián Pacheco

“The infection” es uno de los temas recientes de su último trabajo de estudio titulado “Asylum” y fue bien recibido por el público, aunque bajó un poco las revoluciones, los cantos y saltos nunca cesaron, después pasaría “Land of confusion” clásico cover de Genesis que fue grabado en el disco “Ten Thousand Fists” y “Droppin’ Plates”. Una de las grandes sorpresas de la banda fue incorporar al set list el tema “Rise”, que no lo habían tocado en años, y que aquí tuvimos el honor de escucharla en vivo y con un sonido que nunca aflojó, y que no molestó a ninguno de los fanáticos. Otro momentazo del concierto sucedió cuando David interactúa con la gente preguntándoles que canción les gustaría escuchar a lo cual la gente pide “Down with the Sickness”  pero graciosamente David bromea con ello diciéndoles que no entiende y que tienen que hablar todos al mismo tiempo, luego de esto, comienza uno de los temas  reconocidos mundialmente de su disco “Ten Thousand Fists”, desata la locura “Stricken” con un Dan totalmente inspirado en guitarra mostrando toda su maestría en un solo de guitarra y Mike con todo su poder en el doble pedal y golpeando lo mas fuerte posible la caja.

Terminado “Stricken”, comenzaría un medley de su primer disco lanzado el año 2000 “The Sickness”, para recordar sus inicios que incorporó los temas “Numb”, “Fear”, “Meaning of Life” y “Voices” para luego dar paso a “Haunted” y “Shout” otro tremendo cover originario de Tears for Fear. Otra gran agradable sorpresa fue la incorporación al setlist de “Remember”, que fue sino estoy equivocado, la más coreada canción de la noche y cómo no, si era una ocasión especial, era el último show de la banda. Otros temas que no podían faltar en la memorable noche eran “Stupify”, con una gran participación del público, y “Ten Thousan Fists”, que fueron seguidas y cantadas con atención y alevosía, lo que dió paso a los mosh en la cancha y al supuesto final del show, con una fría despedida de la banda y dar paso al clásico “no nos vamos ni cagando” por parte del público.

Pasaron los minutos, y finalmente vuelven a escena para tocar los últimos temas de la jornada, “Indestructible” inaugura el encore dando paso nuevamente a los mosh y entusiasmo de la gente, terminada la canción Mike Wengren queda solo en el escenario, para mostrarnos su maestría en batería por unos minutos, haciendo lo que sería una introducción, para dar paso al último track de la noche “Down With The Sickness”, cerraría una jornada llena de euforia, cánticos y mosh en el Teatro Caupolicán, una jornada que dice adiós por un tiempo a los escenarios y que impresionantemente mostró a una banda sólida, sin problemas de sonido, muy cómodos en el escenario y con un gran respeto hacia el público chileno, finalizando con una foto grupal y regalando todo lo que pudiesen tener a mano.

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