Foo Fighters, lejos lo más esperado del Festival Lollapalooza 2012, cerró, con su presentación, una espera de muchos años que, para los fans ya se hacía agotadora; pero los años no pasan en vano y la confirmación de ello vino de la mano de la calidad del show que pudimos presenciar en el épico cierre del festival, un show hecho para mover masas y saborear la esencia del rock, su peso, sus matices y su fuerza.

Minutos antes del show, el Claro/LG Stage parece tener una fuerza gravitacional propia, atrayendo al público de todos los demás escenarios, confluyendo, todos, al que sería el altar donde se rendiría el último culto de dos largos días dedicados a la Diosa Música, culto final que sería presidido por Mr. Grohl y compañía.

Cerca de las 20:40 hr se apagan las luces y entra Foo Fighters a escena, encendiendo la corta mecha que haría estallar y arder por más de dos horas y media al público. Si bien la amplificación no fue de lo mejor, sería la entrega la protagonista de este último show. ‘All My Life’ es el ariete que abre las puertas, con su duro golpe, a todo el potencial del Rock de la banda, seguida por las excelentes ‘Rope’ y ‘Pretender’, que no dan respiro a la ondulante masa de personas que corea cada tema como un himno. Dave nos pregunta si queremos cantar un tema y, con ello, da paso a ‘My Hero’, que reduce un poco el tempo, pero nunca la intensidad, luego habla de que es su primera vez en nuestro país y nos advierte que ellos “no hacen un show corto”, instando al público a responder cuánto tiempo quieren que la banda toque y cuántos temas quieren escuchar.

Seguiría el rock de la mano de los temas ‘Learn To Fly’, ‘White Limo’ y ‘Arlandria’, con los cuales el show no hace más seguir creciendo; cada tema tiene un juego especial de luces que le imprime una “personalidad visual” única y prácticamente cada uno de ellos presenta cambios, alargues, inflexiones y pausas que mantienen atenta a la convocatoria y convierten al espectáculo en algo que ir descubriendo y con el cual sorprenderse es fácil. Por otra parte, el setlist no es sorpresa y las acciones de Dave tampoco, es un show calculado hasta el último detalle, pero que logra enganchar, como si de una buena película se tratara, hasta al más escéptico de los asistentes, una película cuyo libreto continuaría con ‘Cold Day In The Sun’, cantada por la máquina de ritmos que es Taylor Hawkins, ‘Breakout’, una gran versión de ‘Stacked Actors’, en la cual incluyen todo el cargamento ilícito que es ‘Feel Good Hit Of The Summer’ de Queens Of The Stone Age y ‘Walk’, que entra casi sin darnos cuenta, unida al tema anterior. Nuevamente Dave conversa con el público y lo insta a decir cuántos temas más quieren oir –“¿Uno más, dos más, diez más?”– para arremeter con un viejo éxito, “Monkey Wrench”. El vocalista baja a la barricada y se pasea frente al público, dejándolos tocar su guitarra, para luego regalarla, sube a una niña al escenario y el padre la secunda, saludando a la banda y abrazando a Dave con fuerza.

“Let It Die” comienza con el frontman solo junto a su guitarra, para que luego se les una la banda completa y, posteriormente, nos regalaría “la canción favorita que ha escrito”, ‘These Days’, que nos acercaba al fin de la primera parte del largo show de los Americanos, pero antes pasarían ‘This Is A Call’, el cover de Pink Floyd ‘In The Flesh’ y ‘Best Of You’, en la cual el público entrega lo poco que queda de sus cuerdas vocales a la banda.

La banda se retira del escenario y el público comienza de inmediato a pedirla de vuelta, pues saben que falta mucho aún por ver y, después de todo, han esperado casi dos décadas para tenerlos frente a ellos. Grohl y compañía aparecen en las pantallas desde los camarines y juegan otra vez con el público, ofreciendo, en primera instancia, solo un tema más, luego dos y así hasta llegar a cinco, logrando, con cada oferta, más aplausos. El encore comenzaría con ‘Wheels’, que mostraría uno de los momentos de mayor conexión con los asistentes y continuaría con ‘Times Like These’, cantada como un homenaje al creador de Lollapalooza, Perry Farrell, quien, según palabras de Grohl, “está cambiando al mundo”. Posteriormente invitarían al escenario a una “Real fuckin´Rock Hero’, pues según cuenta el frontman, esta es una noche especial y en noches especiales, ellos hacen cosas especiales y así aparece en escena la gran Joan Jett para hacer una poderosa versión de ‘Bad Reputation’.

‘Everlong’ pondría el punto final al show de Foo Fighters y, también, a Lollapalooza. La mecha que había encendido la banda dos horas y media atrás y que hizo arder a miles de personas, comenzaba ya a decrecer, dejando, como toda llama, una marca en cada uno de los asistentes, una marca que recordará siempre tres cosas:

1.- El haber visto a Foo Fighters en Chile.
2.- La promesa de Dave Grohl de volver.
3.- Haber vivido el Lollapalooza.

Fotos: Emol / Publimetro

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