No importó el frío ni la espera, a muchos les dio lo mismo quedar en palco, a pesar de haber comprado para cancha, tampoco interesó que el ingreso no lograra ser expedito, Testament y Anthrax se presentaban en Santiago nuevamente, esta vez por partida doble en un concierto alucinante, potente y lleno de emotividad.

Por más de 4 horas, dos leyendas del thrash norteamericano sacudieron a los fans que llegaron desde todas partes de Chile para presenciar a los californianos de Testament, y a los liderados por Scott Ian en el Teatro Caupolicán.

No era para menos, pues era bien sabido por todos que el recital de Anthrax sería registrado en video para lanzar un DVD en vivo de la banda, nada más que con los que, según los neoyorquinos, son el mejor público con el que se han tenido que enfrentar: papá mono dijo el chileno.

A las 19.00 horas se abrieron las puertas, y a las 20.00 ya estaba todo repleto. Los accesos colapsados y la gente eufórica e impaciente por entrar. Ni la prensa se escapó de esto (yo no me escapé de ello), y había mucho nervio entre todos los que aún no podíamos ingresar. Afortunadamente lo logré.

Fotos: Julián Pacheco

Testament

Eran un poco más de las 20.30 y ya no cabía un alma. Las pruebas de sonido aumentaban los ánimos y cualquier movimiento repentino de luces era aplaudido con nerviosismo, cuando sin previo aviso todo se fue a negro y una multitud enardecida anunciaba la salida del maestro Chuck Billy y compañía para reventar los tímpanos de todos, y lo digo literalmente.

Rise Up, la canción que abre su último álbum, Dark roots of Earth (2012), fue la encargada de detonar la acción y abrir el reencuentro con los fans chilenos. La imponente presencia de Billy y la impecable y aplastante batería de Gene Hoglan -que se lució- logró avasallar con el lugar desde el primer minuto de su presentación hasta el último grito que pedía por Testament, una vez finalizado su show.

Lo de Testament fue un equilibrio perfecto entre su nuevo material y sus temas más clásicos. Obviamente siempre faltan algunos favoritos personales (en mi caso Souls of Black), pero eso no es motivo para desprestigiar un show redondo que contó con lo esencial. Con esto me refiero a las canciones que sí se tocaron y que los fans iban a escuchar: Over the Wall; Into the Pit; The New Order; Practice what you Preach; Burnt Offerings y Alone in The Dark.

El resto del setlist, como se esperaba, fue dedicado a su más reciente trabajo, y no se les puede culpar, ya que este álbum trae temas realmente poderosos y brutales, muy armónicos y de una calidad que sólo una banda con la trayectoria de Testament puede tener. Mención honrosa para Native Blood y True American Hate, que tuvieron una excelente recepción.

Todo llegaría a su fin luego de una hora y media de show con The Formation of Damnation, del 2008, despidiéndose de los fans y dando paso a lo que muchos de los asistentes esperaban con ansias.

Anthrax

Apenas se fue Testament, un tremendo equipo de especialistas comenzó a darse órdenes y a correr por todas partes. Todo tenía que ver con la grabación del DVD que Anthrax se disponía a realizar en breve.

Por supuesto que para los fans no pasó en vano cuando se prendió la luz de “Rec”, invitando a poner los mejores rostros alucinados para registrarlos gritando “Anthrax, Anthrax”. Fue en ese instante cuando todo se oscureció y salió a escena, obviamente, Scott Ian, seguido de Frankie Bello, Charlie Benante y el recién incorporado Jonathan Donais (ShadowsFall), dando los primeros acordes de Among the Living.

“Disease! disease! Spreading the disease!”, así se presentó Joey Belladona ante los más de 4.500 personas que repletaron el Caupolicán para acaparar pequeñas fracciones de minutos en cámara y por sobretodo, celebrar el regreso de una de las bandas más queridas por el público metalero.

Los neoyorquinos dieron una clase magistral de energía, poder, empatía y sobretodo, thrash metal. Se dieron el lujo de detenerse para hablar con el público, regalar uñetas, reírse y ocupar cada milímetro del escenario en una explosión de sonido, que va dejando chica cada presentación anterior de Anthrax en Chile.

Hubo momentos memorables durante esta presentación, una de las más significativas fue el homenaje de la banda a Ronnie James Dio y Dimebag Darrel, al momento de tocar In the End (canción que dedicaron a estas leyendas). Asimismo, casi al final de su show, hicieron un sentido tributo, como ya lo han venido haciendo desde su muerte, a Jeff Hanneman, interpretando la introducción de Raining Blood de Slayer, luego de la rapeada I’am the Man.

Pero no todos los aplausos se los llevaron los caídos, sino que también el público. Uno de ellos fue el quizás más pequeño de todos los fans de Anthrax que llegaron al concierto, un afortunado niño que coreaba las canciones de los norteamericanos, quien llamó la atención de Joey. Acto seguido, Belladona le estrecha la mano y le entrega una uñeta, dedicándole su completa admiración y entregándole sin querer una de las mejores anécdotas para cualquier headbanger sea cual sea su edad.

Pero vamos al grano, el metal. Desde Among the living en adelante, todo fue como un veloz tornado imparable de canciones. Caught in a Mosh; I am the Law; Efilnikufesin (N.F.L.); A Skeleton in the closet; Indians; Medusa; Madhouse; Antisocial, etc. Incluso se dieron el gusto de incluir la primerísima canción del grupo, Deathrider.

Para que no quepa duda de lo brutal que fue el show, les dejamos el setlist completo, porque no existen muchas palabras que puedan describir lo alucinante que se está volviendo ver a Anthrax en vivo. Una de las bandas más antiguas del thrash y que con cada año que pasa, toman más y más fuerza.

Mi humilde apreciación es que sólo Black Sabbath y los mismísimos Metallica podrían llegar a igualar lo que ocurrió anoche, porque seamos sinceros, Anthrax tiene su lugar ganado en la historia del metal y no por nada también pertenecen al Big Four. Nos queda mordernos las uñas esperando el DVD, y hasta entonces, a deleitarse con las fotos que Aggresion tomó.

Setlist Anthrax:

Among the living
Caught in a mosh
I am the law
Efilnikufesin (N.F.L.)
A skeleton in the closet
March of the S.O.D.
In the end
Deathrider
TNT
I’m alive
Indians
Medusa
In my world
Got the time
Fight’em‘till you can’t
I’m the man/Raining blood
Madhouse
Antisocial

Por: Ayskée Solís
Fotos: Julián Pacheco.