Con el recuerdo aún latente del poderoso show efectuado en el Teatro Novedades y la extraordinaria validación del talento que espeta la formación, ilustrado en su nuevo disco, “Deflorate”, no había que pensar demasiado para predecir que lo pasado en el dia de la virgen en el Rock&Guitarras estuviese acorde con las expectativas cifradas.

Desde el comienzo de la presentación, el grupo disparó su maquinal destreza que niveló lo más selecto de sus cuatro producciones, cortes como ‘Black Valor’, ‘Necropolis’ y ‘Christ Deformed’ enrostraron a los presentes el tremendo crecimiento y linaje de este nuevo paso de la banda, creaciones cada vez más ortodoxas y ceñidas al death metal clásico.

Trevor Strand, siguiendo la filosofía de sus compañeros, relativizaba con humor cualquier interacción con el publico chileno que colmaron de fervor la jornada. Incitando al mosh y beber cervezas sin pensar en las consecuencias, el cálido frontman animó, en todo momento, que no escatimaban en esfuerzos para realizar stages divings y agitarse al extremo.

Aunque el motivo de esta venida fuese el lanzamiento de “Deflorate”, las miradas retrospectivas no se hicieron esperar. ‘I Worship Only What You Bleed’, ‘What a Horrible Night to Have a Curse’, ‘A Vulgar Picture’, ‘Miasma’ y ‘When the Last Grave Has Emptied’ fueron parte de una colección de trallazos hirientes. Ni hablar de la casi inhumana técnica del baterista, por lejos uno de los mejores percusionistas del metal norteamericano.

Luego de ser pedida a gritos por los asistentes, TBDM sella su virtuosa sesión con el hit de “Unhallowed”, ‘Funeral Thirst’, culminando otro contundente espectáculo, tal vez superior a su visita anterior.

Fotos gentileza de Lissette Quiroz Garrido.