¿Qué tiene de extraño una banda de metal progresivo en un “teatro”? Nada. ¿Qué su vocalista comience a saltar sobre las butacas con micrófono en mano? Por supuesto que no. ¿Será raro que ese vocalista grite con fuerza, mientras imágenes de una mujer desnuda se sobreponen a filmaciones submarinas? Tampoco es eso.

No hay nada en la yuxtaposición visual y sonora desplegada en el Teatro Nescafé de las Artes que pudiera ser calificado de bizarro, extraño o inusual. Por el contrario, tenía todo el sentido del mundo. Hace muchos años que sabemos que los géneros “extremos” de música derivada del rock –metal, hardcore y todo aquello que entre en ese amplio campo- pueden tener mucho valor “artístico”, que pueden pasar de la catarsis a la sublimación, que pueden hablar de una parafernalia pseudosatánica o indagar en filosofías.

La banda alemana The Ocean es perfecta representante de la amplitud del campo de la música extrema hoy en día. Conceptos sofisticados, música técnica, pero también riffs poderosos y ambientes atrapantes. Muy ligados a la escena del llamado “post-metal” (ese pretencioso nombre asignado al sludge “atmosférico”), esta agrupación ha venido a un teatro de la comuna de Providencia donde se vende café para presentar su más reciente lanzamiento “Pelagial” (2013), que ostenta imágenes submarinas como metáfora sobre lo Inconciente desde una perspectiva freudiana. También por el reciente split “Trascendental” realizado con la banda MONO, al cual aportaron una canción de casi 13 minutos.

Con tanto concepto y tanto aroma a café, la energía aportada por la banda y su frontman fue una grata sorpresa, pero que realmente no debió sorprender a nadie.

No olvidemos mencionar el excelente trabajo de los teloneros Bauda, quienes con un sonido más cercano a lo que normalmente asocio al post-metal (pensé en los americanos Isis con melodías más cercanas a Alcest) engancharon sin dificultades al público. Con harto énfasis en las atmosferas y la sutil construcción de melodías que pegaban muy bien con el tema náutico de The Ocean, esta banda chilena se lució en un setlist de más de 30 minutos mayoritariamente instrumentales. No los conocía, pero tras verlos en esta presentación quedé con muchas ganas de más, sobretodo con el magistral tema Ascencion.

Cuando llegó The Ocean, poco después de las 9 de la noche, haciendo sonar los primeros pianos e imágenes del Pelagial, pensé que la noche seguiría tranquila, estando ahí yo sentado cómodamente. Entonces al segundo tema, el frontman Loïc Rossetti decide cambiar las reglas del espectáculo saltando fuera del escenario hacia el público. Poco después, algo menos que un centenar de los asistentes se pararía de sus asientos y correría para cabecear frente al escenario.

The Ocean nos recordó que veníamos a un show de metal. Sí, con conceptos complejos y una proyección de bellas imágenes en el fondo. Pero también con riffs. Ya después no sería extraño ver a Rosetti saltando hacia el público, acercándoles el micrófono, caminando sobre los asientos e incluso firmando cd’s en medio del show. Todo esto sin sacrificar nada de la excelente música que vinieron a presentar, la cual se pudo escuchar casi perfectamente gracias a la acústica y a la buena mezcla de sonido.

No me declaro fan de la banda, pero se trató de uno de los mejores shows a los que he podido asistir reporteando por Aggresion. Esperemos que la próxima visita no demore tanto.

Setlist Bauda

  1. Insomna
  2. Tectonic Cells
  3. Oceania
  4. Vigil
  5. Ascension

Setlist The Ocean

  1. Epipelagic (intro)
  2. Mesopelagic: Into the Uncanny
  3. Bathyalpelagic I: Impasses
  4. Bathyalpelagic II: The Wish in Dreams
  5. Bathyalpelagic III: Disequilibrated
  6. Abyssopelagic I: Boundless Vasts
  7. Abyssopelagic II: Signals of Anxiety
  8. Hadopelagic I: Omen of the Deep
  9. Hadopelagic II: Let Them Believe
  10. Demersal: Cognitive Dissonance
  11. Benthic: The Origin of Our Wishes
  12. Rhyacian: Untimely Meditations
  13. Firmament
  14. The Quiet Observer