Una sublime noche en la ópera con Septicflesh, Fleshgod Apocalypse y Homicide (Live Review 2017)
23/10/2017
Gustavo Avendaño (21 artículos)
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Una sublime noche en la ópera con Septicflesh, Fleshgod Apocalypse y Homicide (Live Review 2017)


La idea de mezclar el death metal con otros estilos o ingredientes es tan vieja como el género mismo. Hacerlo de manera sobresaliente, con fuerza y elegancia, de manera que elementos tan aparentemente dispares como un blastbeat y un piano, guturales y ópera, suenen como si hubieran nacido juntos… eso ya es cosa de genialidad. Y genialidad fue lo que presenciamos este domingo 22 de octubre en el club Blondie, traídos por SpiderProd. Septicflesh y Fleshgod Apocalypse vinieron a emocionar y dar cátedra.

HOMICIDE

No creo que existan los conciertos perfectos; uno de los problemas más recurrentes a los que nos (mal)acostumbramos es el sonido, y lamentablemente los teloneros de Homicide fueron sus primeras presas. Los veteranos chilenos presentaron un death metal muy tradicional, con potentes riffs y una dosis justa de melodía, haciendo gala de un repertorio consistente pero suficientemente variado. Las guitarras eran claras y los guturales profundos. Incluso el vocalista hizo un tributo al pueblo selknam vistiendo una máscara típica durante una de las canciones, aportando una necesaria dosis de teatralidad a la noche…

Pero, por dios, perdimos la cuenta del número de acoples que escuchamos. Pensé que eran provocados por una mala manipulación del micrófono, pero creo que el problema de fondo derivó de una mezcla demasiado sobrecargada. No quiero decir que esto haya arruinado la presentación de Homicide, pero fue algo tan persistente como para molestar y, en ocasiones, distraer de la notable ejecución de estos músicos. A pesar de esto, la presentación fue muy entretenida y bien recibida por el público que seguía llegando de a poco al recinto.

FLESHGOD APOCALYPSE

Partamos por lo malo: El sonido, ya muy mejorado, no ha sido óptimo tampoco, aunque comprendo que mezclar a una banda con un sonido tan denso sea una tarea poco envidiable. Pienso que las guitarras podrían haberse escuchado un poquito mejor en la mezcla, y… ¿Ya dije lo malo? Okay. Porque todo lo que sigue podría parecer una idealización psicótica.

Por supuesto que conocía de los italianos de Fleshgod Apocalypse, su legendario debut Oracles y su progreso hacia un sonido más sinfónico. Escuche el disco King una o dos veces, pareciéndome un trabajo impecable pero no me enganchó tanto. Ahora no dejo de escucharlo mientras escribo este review.

¡Que show más güeno el de estos italianos! Partiendo por la excelente puesta en escena, cada uno vestido como sacados del medioevo y una actitud firme y animada ante el público. Con una música que apuesta a lo sublime, sorprende agradablemente la terrenal humildad de cada integrante. Todos bien compenetrados entre sí, al punto que ni se notó que estaban estrenando una nueva formación en este tour (Tommaso Riccardi se separó del grupo hace poco; el miembro fundador Francesco Paoli asumió las voces guturales, y Francesco Struglia lo reemplaza en la batería para los shows en vivo).

Hablando de las baterías, Struglia machaca esos bombos más rápido que Usain Bolt, aportando peso e intensidad cuando se le requiere. El equipo de guitarras, como ya señalé, no tuvo tanta presencia en la mezcla, pero aporta riffs potentes y cabeceables, además de melodías exquisitas en temas como The Fool, donde se lucen las voces limpias, y The Violation con su melancólico piano.

Y no podemos dejar de mencionar el maravilloso trabajo del tecladista Francesco Ferrini y a Verónica Bordacchini, la cantante lírica que se robaba el escenario cada vez que tomaba el micrófono y se acercaba al público. Estos dos integrantes (Verónica no es parte del line-up oficial, pero lleva cuatro años colaborando con el grupo) aportan un melodrama que es nuclear al sonido actual de Fleshgod, que los eleva de ser un mero grupo de death metal más una sinfonía hasta convertirlos en una de las mayores fuerzas de la escena internacional del género.

Con un setlist cargado al espectacular disco King, y un público vuelto loco, Fleshgod Apocalypse concluye un show variado y apasionado con la lenta y melódica Syphilis, probando que su nuevo line-up está a la altura y que acá en Chile estaríamos más que entusiasmados de recibirlos nuevamente.

SEPTICFLESH

El otro plato principal de este Fleshfest (hablando en serio, debieron haber llamado así a este cartel) era el debut de los griegos Septicflesh, que desde su reunión en el 2007 vienen cultivando un death metal sinfónico teñido por sus anteriores exploraciones noventeras en sonidos más melódicos y góticos. Una banda con más de dos décadas de existencia, muchos discos legendarios en su obra, debutando recién en Sudamérica.

Con la envolvente orquesta que acompaña las pisotadas de War in Heaven, Septicflesh abre su noche ante un público enloquecido. Es que los griegos comparten con Fleshgod Apocalypse el amor por el drama y la intensidad, y esa orquesta en playback solo amplifica la potencia de sus riffs y sobretodo la batería de Kerim Lechner, otra bestia que acompaña al grupo desde 2014. Spiros hace gala de sus profundísimos guturales y agrega tonos más agudos de los que estamos acostumbrados por los discos; y hace además de animador, incitando al público cada vez que puede a gritar, alzar los cuernos e incluso hacer el wall of death. Sobra decir que el público sigue sus instrucciones con gusto. Es el show de una banda cuya extensa trayectoria brilla en cada canción que tocan.

Lamentablemente el problema persistente de la noche no cesa: vemos seguido a Spiros hacer gestos y señas a los sonidistas, mientras que la mezcla de sonido cambia de manera muy notoria de canción en canción. Por ejemplo: las voces limpias de Sotiris vienen como parte del playback, se escuchan con gran claridad en Anubis, pero en la sección melódica de The Vampire from Nazareth apenas se notan. Insisto que debe ser difícil mezclar el sonido para un grupo de estas características, pero la inconsistencia y la evidente molestia de la banda fueron una pequeña mancha en esta gran presentación, sobretodo considerando que otros aspectos del sonido como las baterias y las voces sonaban perfectamente.

El setlist estuvo cargado al clásico Communion y al Titan del 2014, algo que me pareció raro considerando que la gira promociona el reciente Codex Omega. El Communion tuvo muy buena representación, con su tema titular siendo coreado por todo el público, mientras Anubis y Persepolis desataron la histeria. Lamentablemente los discos previos a la reunión solo se vieron representados por Unbeliever del Sumerian Daemons, que sin duda es uno de los más similares al estilo actual de Septicflesh, pero no puedo sino extrañar las composiciones maravillosas del Ophidian Wheel o Esoptron, entre otros. Debo decir que me quedé con gusto a poco con este setlist de una hora y cuarto, pero es porque me habría gustado escuchar más y más de esta banda cuyo repertorio es demasiado extenso como para revisarlo con justicia en menos de dos horas.

CONCLUSIÓN

A pesar de los problemas que si existieron en este show, principalmente en el sonido, y de que el setlist escogido por Septicflesh no era el que yo habría preferido, el hecho más importante acá es este: El inmenso talento de ambas bandas es atrapante. Los mejores momentos eran sencillamente sobrecogedores. Sean las sublimes melodías esbozadas por los italianos o los potentes blasts de los griegos, cada canción podría haber sido el climax de la noche para cualquier espectador. Este fue, en pocas palabras, uno de los mejores conciertos de este 2017.

Show
5 de 5
Sonido
4 de 5
Setlist
4.5 de 5
Público
5 de 5

4.63

Bueno
4.63 de 5
Gustavo Avendaño

Gustavo Avendaño

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