Dar una escucha a la nueva entrega de Juan Escobar y su proyecto solista Astor Voltaires es aventurarse en un paseo por parajes cambiantes y llenos de detalles por descubrir en cada rincón, en cada cambio, en cada melodía. Si algo no existe a lo largo del disco son las estructuras rígidas; así como una emoción es cambiante y pasa por diferentes etapas, esta placa se constituye como una verdadera caminata por lo profundo de las emociones, mostrándonos cómo estas están formadas.

El inicio con “Rosas Y Fuego” cubre como un manto la atmósfera con su opresivo y aletargado susurro que pronto muta en rabiosa guturalidad y ya te ha sumido en el complejo periplo, que continúa con la más dura “Como Un Desierto”, que cuenta con un excelente trabajo de teclados hacia la parte final.

“Nexo Estelar”, que cuenta con la colaboración vocal de César Márquez de Bauda, presenta una muestra de lo cambiante que pueden llegar a ser los parajes dentro de este disco y lo dicotómico de algunos sentimientos, pues sobre un riff de guitarra intranquilo, corren las voces armónicas, logrando cohesionarlo todo. Luego, “Aroma A Tí”, con Dayana Castillo en las voces femeninas, trae de su mano a la melancolía y la angustia de la espera, una angustia que da paso a uno de los mejores momentos del disco, con “Tummasilmäinen” que es una vorágine de riffs en constante cambio, pero que fluyen de forma natural a través de sus 7:40 minutos de duración. La voz de Escobar también cambia constantemente, tanto en la técnica como en la interpretación, haciendo de éste, uno de los paisajes más recargados e interesantes que se pueda recorrer en “Black Tombs For Dead Songs”.

Saliendo de la anterior vorágine, la instrumental “Quark” es como el suave oleaje de un lago que conduce a la aletargada y desértica “Thy Endless Of Mourning’s Heart”, un tema de fuerza oscilante, de extrañas y cambiantes estructuras, un camino sinuoso y lúgubre y también otro de los puntos altos de la placa.

“Del Tiempo Irracional” muestra otra guturalidad en la voz de Escobar y una gran seccion de voces limpias; es un tema que avanza rápido y vuelve a sorprender la naturalidad con que se dan los cambios en los riffs.

Un territorio totalmente diferente a los ya recorridos se presenta con “Solo Un Sueño”, un tema acústico con voz limpia y que, acompañado por el violín de Diego Osses, se vuelve una hermosa y envolvente composición. La ensoñación continúa con “Gold” un instrumental para piano que demuestra la maestría de Escobar en las teclas. “Donde Nada Existía” debate, frase a frase, las voces guturales con las limpias y, conduciéndonos a la parte final del viaje, “An Orphan Heartless” ofrece detalles de efectos sonoros que aparecen como un descubrimiento para el oyente, casi invitando a recorrer de nuevo el disco ante la posibilidad de nuevas revelaciones dejadas pasar a lo largo de sus sinuosos y cambiantes paisajes, lo que es, de seguro, un ejercicio necesario con este álbum y con todo lo relativo a juan Escobar, un compositor de un genio creativo difícil de igualar, pero fácil de apreciar, un hombre que armó, como un ejército de un solo hombre, un viaje hacia las emociones y toda su complejidad con su proyecto Astor Voltaires y su excelente segunda entrega, “Black Tombs For Dead Songs”.

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