Anoche cuando el reloj marcaba las 21:57 se pausaba la música envasada en el Movistar Arena y comenzaban a sonar la batería con melodías de marchas, haciendo el preámbulo del desfile de canciones que Slayer tenía preparado para sus fanáticos. Aggresion.net estuvo ahí y sacudió la cabeza bajo la voz de Tom Araya. A continuación detalles del show.

Pues así comenzaba la hora y media de show, que mantendría a todos los rockeros coreando y formando los mosh pit en todos los lugares del recinto de Parque O’higgins, porque a pesar de ser una presentación más bien corta de lo esperado, y que terminaran los fans pidiendo más con el siempre presente y nunca bien ponderado “no nos vamos ni cagando” la gente se fue contenta, claro, el sonido impecable, ningún problema de acceso todo controlado y en orden para presencia la cuarta puesta en escena de Slayer en Chile. La algarabía se hacía presente con “Raining Blood” momento clave para que las cabezas calvas y melenudas comenzaran su lucha contra la gravedad y se rindieran a los acordes que salían de la guitarra del imponente Kerry King. Pero como no sólo se vive del pasado los gritos de euforia también llegaron cuando presentaron temas de su nuevo trabajo “World Painted Blood”, pero sin duda el grito para comenzar “Angel of Death” fue uno de los más aplaudidos y cómo no, el más gritado por los que concurrieron al show, que dicho sea de paso, fue al estilo de la vieja escuela. Un sonido pulcro, una acústica notable, agregándole un juego de luces sencillos pero totalmente complementario con el ambiente que desarrollaba cada canción.

Cabe mencionar también que este show a los “vieja escuela” también llevó consigo a sus viejos e incondicionales seguidores, puesto que algunos ya sin esas melenas desafiantes debieron cambiarlas por cortes de pelo más “formales” o simplemente porque la gravedad se las llevó, porque son esos mismos que decidieron seguir su forma de vida, su música y los conciertos. Pero también se hicieron presentes las nuevas generaciones que no se quedan atrás por ganas ni pasión. Además, ¿quién dijo que el metal y sus derivados no puede convocar a la familia? Es cosa de asistir a un concierto, y en este caso Slayer, para ver como padres e hijos abrazados cantaran “South of Heaven” o lo nuevo como “American”. Y es así como ahora Slayer se prepara para tocar en la ciudad natal de Araya, Viña del Mar, donde será homenajeado por la Municipalidad, pero lo más importante, llevarán todo el Thrash Metal hasta el Polideportivo de la ciudad viñamarina para ponerle todo el power necesario y que Tom Araya siga diciendo “Como están hueones” en su ya conocido spanglish tan particular.

Fotos: Julián Pacheco

El Dato para la Anécdota

Este concierto tuvo un sabor especial por dos cosas, primeramente el afecto que le mostró el público al vocalista nacional aprovechando una pausa para vitorearle “chileeeno chileeeno” y segundo por los esbozos de un “cumpleaños feliz” haciendo honores a los 50 años de Tom que los cumplirá este 6 de junio, y que también tuvo comentario arriba del escenario “Ya poh se están pasando” dijo el artista, hasta a llegar a bromear al momento de tocar otras canciones como por ejemplo “Ya vamos a tocar una canción de amor, es que con tanto cariño me dieron ganas de cantar canciones de amor”. Sin dudas un show completo, con risas, emociones y como no del bueno, del viejo… del indestructible Thrash Metal.

Facebook Twitter