Creo que casi todos han visto ya el famoso video de la iglesia evangélica que en medio de su ceremonia se topa con el sismo del pasado 25 de marzo, y sé que muchos de ustedes quedaron asombrados con los bailes y extraños movimientos de los feligreses.

Bueno, en este Sonic Metal Fest pasó algo muy parecido pero los bailes se cambiaron por mosh, nuestro templo fue el Teatro Caupolicán, nuestros pastores eran los músicos y nuestro gran dios fue sin duda alguna el Metal. La gran diferencia es que este dios lo podemos sentir, escuchar, lo podemos oler y lo podemos tocar. Nos acompaña día y noche y jamás, pero JAMAS nos abandonará. La pasión, la devoción y la excitación vividas hoy en este encuentro sencillamente salieron del alma de todos y cada uno de los asistentes a esta increíble reunión por partida triple.

Sonic Metal Fest Chile Sonic Metal Fest Chile Sonic Metal Fest Chile Fotos: Julián Pacheco

Desde hace varios días que se había creado gran expectación por lo que podría ser este llamativo evento el cual juntaba a 3 bandas de primer nivel, pero de estilos distintos entre si. Por un lado tuvimos a Lacuna Coil, con un rock oscuro y de tendencia gótica, luego seria el turno de Hatebreed, con toda la potencia de Hardcore más duro y finalmente a Lamb Of God con crudo sonido de Metal rudo y sin censura. Al solo mencionar tal diferencia se podía llegar a pensar en algún tipo de enfrentamiento entre fanáticos de una y otra banda, pero esta vez no fue así y se formo una grandiosa unión entre todos los asistentes donde no importaba que o cual estilo tenia cada uno, todos iban a disfrutar, a cabecear, a rockear en esta larga jornada de miércoles por la tarde. Realmente el público estuvo a la altura del evento y demostró que de a poco hemos ido ganando una cultura musical en lo que a conciertos se refiere, y además, las bandas ya reconocen a Chile como un público muy caluroso y participativo, un publico que adora el Metal.

Lacuna Coil: La belleza del dolor.

La banda italiana comandada por Cristina Scabbia y Andrea Ferro, era la encargada de abrir el fuego en la jornada de ayer, y a las 19 horas en punto se subieron al escenario para comenzar una extensa jornada musical con el primer tema de la noche “I Don’t Believe In Tomorrow” mientras el teatro aun tenia poca gente en su interior, sin embargo los fans de Lacuna Coil inmediatamente abarcaron el frente del escenario para ver muy de cerca a sus artistas (muchos otros prefirieron esperar para ver directamente a Hatebreed o Lamb of God) pero poco a poco se iría llenando y quienes estuvieron presentes en ese momento tuvieron el privilegio de escuchar a una de las mejores voces femeninas del Metal, quien deslumbro con su belleza y una voz increíble y potente, acompañada de Andrea Ferro, quien no destiño en ningún momento y canto de muy buena manera a pesar de sus movimientos, y también de una banda que se mostro un poco tímida y estática al principio pero poco a poco se fue soltando y ejecutando de forma impecable los temas de su presentación. Luego vendrían canciones como “Kill the Light” y “Upside Down” que encendieron al publico y lo hicieron cantar a todo pulmón, “Our Truth” y “Give Me Something More” hicieron estremecer a la gente con la hermosa voz de Cristina y finalmente, tras casi una hora de show, cerrarían con “Spellbound” uno de los hits de la banda. Creo que sin duda lo mas destacable de la presentación de los italianos fue la mismísima Cristina Scabbia quien mostró un histrionismo y desplante escénico que no se si todos pudieron apreciar de la forma correcta, además de poseer una voz impresionante que supera por miles a las de muchas artistas de la generación pop y eso, sumado a su belleza física hizo que se llevara casi todos los aplausos.

Hatebreed: Mosh o muere.

Por allá por el año 2005, Hatebreed venia por primera vez a Chile, junto a Agnostic Front y desde ahí supieron que en Chile “El sentimiento Hardcore” es en serio, y mas que un estilo de música es ya una forma de vida para muchos y por lo mismo, estaba todo predispuesto para que fuera un momento explosivo y de euforia al máximo. Es por eso que Jamie Jasta, el incombustible frontman de la banda sabia que el público chileno no lo decepcionaría y como el mismo dijo sobre el escenario: “Los chilenos son uno de los jodidos públicos más locos y radicales de Sudamérica”. 20:30 y Hatebreed se sube al escenario, ya con una gran cantidad de gente dentro del recinto y de inmediato se genera el caos, una masa de gente se abalanza hacia el centro del Teatro y comienza un infierno de patadas, golpes y adrenalina pura en lo que fue una hora completa de mosh y circle pit´s. La banda haría gala de temas clásicos como ”Straight to your face”, “Live for this” y “This is now” los que generaron inmediatamente la locura de los asistentes al show, quienes cantaron, saltaron, y arrasaron con todo en cada canción. El clímax de la performance de Hatebreed se logró cuando Randy Blythe, vocalista de Lamb of God se sube al escenario cuando comenzaba el tema “Doomsayer” haciendo un brutal e inolvidable acompañamiento con Jamie Jasta. Para despedirse, la banda tras una hora de concierto lo haría con el esperado “I will be Heard” y finalmente con ”Destroy everything”. Sin duda la presentación de Hatebreed fue mucho más de lo que se esperaba y gratamente nos sorprendió a todos con una buena dosis de testosterona, rudeza y brutalidad.

Lamb Of God: Cordero de Dios, tráenos el pecado del mundo.

Finalmente llegaría la hora del plato fuerte de la noche, lo que todos esperaban ver, a Lamb Of God por segunda vez en nuestro país después de una venida en 2010 marcada por la impresionante borrachera de Randy Blythe. Esta vez la historia seria diferente y se comenzaría escribir a partir de las 22:00, hora en que las luces vuelven a irse a negro y solo queda iluminado el símbolo de Lamb of God, tras lo cual, las luces se irían directo a la batería de Chris Adler quien con un enorme solo daría pie al momento mas alto de la noche. Uno a uno van apareciendo los integrantes de la banda y de inmediato la locura envuelve a todo el Caupolicán cuando comienza a sonar “Desolation” generando un infernal caos de gente, saltos, mosh y headbanging. Inmediatamente demuestran que son una banda de las grandes ligas, mostrando limpieza y poder en cada uno de sus temas, músicos prácticamente sin errores y un Randy que hiperventiladamente ocupa todos los rincones del escenario en una frenética sucesión de saltos y poder con su inconfundible voz. Esta vez el buen Randy esta íntegramente sobre el escenario, con mucha energía y con una explosión que contagiaba a toda la gente que seguía cada una de sus ordenes. Incluso en un momento de total adrenalina, Randy sorprende a todos lanzándose al público, quien lo recibió y lo devolvió nuevamente al escenario. Esta noche temas como “Now yo´ve got something to die for”, “Ruin” y “Laid to Rest” fueron los encargados de volarle la cabeza a todos los presentes y de transformar todo el recinto en un verdadero campo de batalla, donde todos botaron sus rabias, sus penas y todo lo malo que pudiese haber quedado, todo sencillamente por hora y media desapareció. “Walk with me in hell”,“Contractor” y “Redneck” arrasarían con todo a su paso creando inmensos Circle Pit´s que iban de un extremo a otro del lugar. Finalmente, lo que todos estábamos esperando, el gran final con el clásico “Black Label” que hizo que la locura definitivamente se apoderara de todos provocando un éxtasis total, absoluto y general que daría por concluido este hermoso e inolvidable día.

Que la paz sea con ustedes.

Haciendo un breve resumen de la jornada, el día de ayer fue sin duda una celebración memorable a la música y al Rock en general, que demostró que las escenas musicales mas duras de Chile como la del Metal y la del Hardcore pueden coexistir y ser una sola gran familia del Rock, sin demostrar rivalidades ni otras cosas por las cuales tener una excusa para pelear; y que nos brindan la posibilidad, a los amantes de la música, de ver en un mismo escenario intimo como lo es el Caupolicán, a 3 bandas que suelen ser cabezas de cartel en inmensos festivales a lo largo de Europa y Estados Unidos y que esta vez, se hicieron un tiempo para venir a visitarnos y regalarnos un poco de eso.

Hermanos, realmente ayer no fuimos a un concierto, no fuimos a una tocata, no fuimos a un evento musical, esto fue un verdadero servicio, una misa, una ceremonia en la que todos fuimos fieles, seguidores y apóstoles de Pastores que visten de negro, que celebran la muerte y la destrucción a través de estridentes melodías, que nos hacen expresarnos y que nos guían por el camino de la oscuridad, y que nuestro dios, el Metal, esta ahí para servirnos a todos nosotros, y a diferencia de nuestros amigos evangélicos, a nuestro Dios nosotros podemos escucharlo, verlo, tocarlo, sentirlo, vivirlo, y nosotros le expresamos todo nuestro sentimiento y total devoción a través del mosh.

Que la distorsión este con ustedes.

Facebook Twitter