Los estadounidenses Yellowjackets (Chaquetas Amarillas) llegaron para colorear la fría noche del miércoles 22, con su Jazz Fussion y simplicidad en el escenario. Haciendo así una jornada repleta de ritmo y una variada gama de acordes, los que supieron mantener pegados a sus asientos y con los oídos atentos en cada canción que el cuarteto interpretó. Una noche brillante. A continuación detalles del show.

9 canciones y una invitación a autografiar hasta “empanadas” fueron lo que desarrollaron los “Jackets” arriba del escenario, Russel Ferrante luciéndose con sus solos de piano y teclados, Jimmi Haslip viajando entre su bajo de 6 cuerdas, Bob Minzter en el saxo y el clarinete bajo soplando y redondeando el ambiente con los sones de los vientos, y el regreso del extrovertido y carismatico Will Kennedy en la batería después de estar alejado de la banda durante más de 10 años (1987-1999) pero que con sus cambios de ritmo y golpes precisos agradaban a los asistentes al teatro Nescafé de las Artes.

En un poco más de una hora y quince minutos de concierto, la banda realizó un recorrido por todos sus éxitos y novedades musicales, como Tenacity de su último trabajo bautizado “Time Line”, tal como mencionó Halsip que demuestra lo que es su carrera, los 30 años, y el tiempo que llevan girando y tocando en conjunto. Además sorprendieron con “Calire´s Song”, una pieza ya clásica de su repertorio la cual durante más de 6 minutos demuestra casi la totalidad del trabajo que realizan los músicos. Dejan ver los toques de Rhythm and Blues, los aires del Jazz Fussion, las percusiones matizadas y cómo no el bajo profundo, veloz, pero preciso y armónico. A medida que se avanzaba el show, el cuarteto dejó ver que a pesar de ser cuatro instrumentos que definen bastante bien su sonido por separado, pero también que en conjunto pueden trabajar armoniosamente y que los solos, pueden ser acompañados del ritmo al unísono. Una mezcla que hoy por hoy, los sigue situando como una de las mejores bandas y músicos del globo, a demás de ser influencia y referente obligado del Jazz Fussion.

Fotos: Julián Pacheco

Cuando el espectáculo daba los primeros ápices de su fin, y la gente entuciasta seguía apludiendo en cada interludio de las canciones, la banda comenzaba a despedirse. Pero el público tenía algo más que decir, puesto que apenas los músicos salieron de escena comenzaron los silvidos, los aplausos y los redobles de “tambores” con los pies en el suelo, fue tanta la ovación de los asistentes, que volvieron al escenario y tocaron una canción más. Aunque el plato fuerte y guinda de la torta fue el comentaio de Halsip “Después taremos firmando discos, a la salida. También firmamos empanadas o lo que ustedes quieran” causando así la gracia de todos, y llevándose nuevamente los aplausos del respetable. Mencionar también a aquellos se retiraron cuando se despidieron por primera vez, recomendarles, que en el Jazz también se puede corear “otra, otra” y los músicos acceden. Es música, es pasión, y mal que mal es una gira que conmemora 30 años de trayectoria. Sin duda que quieren darle todo y dejar contentos a su público. El término de la velada no pude ser más redonda, Kennedy, Haslip, Ferrante y Minzter, caminando entre la gente fotografiándose, y autografiando discos, instrumentos y hasta partituras de quienes se les acercaban. Así cerró su paso por Santiago Yellowjackets, con un show impecable y una presencia sencilla.

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