Con un club Blondie prácticamente a su completa capacidad, fuimos testigos una vez más de la brutalidad que caracteriza a Behemoth en tierras sudamericanas. A continuación te dejamos nuestra impresión del show.

Muy puntualmente abrieron los fuegos los nacionales de Animvs Mortis, la banda liderada por Nicolas Onfrai en las voces, quienes se presentaban ante la despreciable cantidad de no más de 100 personas, lo cual para una banda con el peso y el rodaje como ésta, es sinceramente una falta de respeto, una vez más, respetemos un poco a nuestras bandas, hagamos la previa un poco más temprano, pero vayamos a ver sus presentaciones. No puede ser posible que siga sucediendo esta eterna situación: se presenta una excelente banda nacional, con 100 fieles seguidores y más o menos cercana la hora del show principal, el recinto mágicamente se llena. Crítica para la gran mayoría de los metalheads, apoyemos lo nuestro ¡por favor!

No obstante, el sonido de Animvs no fue muy bueno que digamos, está claro que la Blondie es un lugar muy complejo para hacer que una banda suene relativamente decente, pero con un poco más de trabajo eso se pudo haber solucionado. Solamente se podían distinguir los cantos guturales de Onfrai y las baterías… pero las guitarras y el bajo no eran más que una masa imposible de descifrar. El gran punto a destacar de la presentación de los nacionales, fue el más que exquisito sonido de la batería, sonaba realmente magnífica.

Solamente habían pasado 5 minutos, y ya nos preparábamos para el baño de sangre que nos traerían los polacos de Behemoth, “puntualidad Polaca” podríamos decir, lo cual siempre se agradece.

Solamente bastaron las melodías de fondo para sentir la adrenalina fluyendo en demasía por nuestras venas, subiendo finalmente Nergal al escenario, con dos clavas encendidas y finalmente persinandose, pero haciendo la figura de la cruz invertida como si se cortase el vientre; ha empezado nuestro camino a las puertas del infierno con “Gabriel”, seguida de “Ora Pro Nobis” y “Lucifer”. A estas alturas, ya nos encontrábamos prácticamente hipnotizados por la brutalidad escénica de Nergal y de “Orion” en el bajo, quien constantemente saludaba y escupía sangre falsa al público, quienes recibían este gesto agradecidos cual ritual.

Podemos hablar de todas las canciones, pero esta vez destacaremos las maldiciones a los cristianos al momento de interpretar el tema “Christians”, donde la furia y el ritual ya estaban desatados; podemos destacar además las “dulces melodías” de “Satanist” o “Siekiera”, pero debemos reconocer que uno de los puntos fuertes de la noche fue cuando los polacos interpretaron “Chant for Eschaton” (claro, esa sí se la sabían todos). Terminan se retiran y vuelven algunos minutos después para terminar de reventar nuestros tímpanos y seguir adorando a los demonios que nos habían acompañado aquella magnánima jornada en la Blondie. “Ojcze Nasz” fue la encargada de traernos de vuelta a la realidad.

Del sonido podemos decir que fue bastante decente (ahora sí), se distinguían bastante bien todos los instrumentos y la voz de Nergal. Es un gran mérito poder hacer sonar así de bien a una banda tan extrema como lo es Behemoth, en un lugar acústicamente tan complicado como lo es el club Blondie.

Hemos despertado un domingo, un “domingo del señor”, pero no hemos ido a rezar a una iglesia, hemos caminado, llegado a las puertas del infierno, cantando al unísono ante los demonios y hemos sobrevivido. Esperamos que vuelvan nuevamente, pues Behemoth es una de las bandas que podríamos repetirnos 10 veces más.

Revisa las fotos del evento en nuestra galería.

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