Los pasados días 14 y 15 de Marzo se realizó la quinta versión del festival Lollapalooza Chile, con un sol maravilloso que nos acompañó durante estas dos agotadoras jornadas, nuestro queridísimo equipo alzó la mano y dijo: ¡acá estamos! Estas son las impresiones, del primer día de festival.

Con ya más de 30º sobre nuestras espaldas, los mexicanos de Molotov encendían los ánimos sobre el Coca-Cola Stage, con una considerable cantidad de asistentes, temas como “Chinga tu Madre” o “Amateur” nos dejaron con los ánimos por las nubes, preparados para seguir la fiesta con “Gimme da Power” y “Puto” ya habíamos perdido la cabeza, a pesar de los evidentes problemas de sonido y electricidad que afectaron la presentación express de nuestros “cuates”, los cuales se mantendrían a lo largo de la jornada en el mismo escenario, no obstante, esto no fue ninguna clase de impedimento para que la fiesta continuara, pues si se trata de controladores de masas, este fue el año.

Acto seguido, empieza la presentación de los “niños consentidos” (en el buen sentido de la palabra), de The Kooks, los regalones de la escuela moderna de música de Brighton nos dejaron claro de por qué lo son, un show redondo, dinámico y muy entretenido de la mano de su carismático líder Luke Pritchard, seguíamos conformes.

Cuando quisimos seguir la fiesta, fuimos a ver a la familia Chilenita del funk, una iniciativa sublime en lo que a fiesta y baile se trata, donde Chancho en Piedra y Los Tetas, primero por separado y luego juntos, nos hacían bailar, “Medicina” o “Papi, Donde Está el Funk”, y recordar buenos tiempos, luego junto a Chancho saltábamos con “Guach Perry” o “Eligiendo una Reina”, simplemente una fiesta de aquellas.

Poco antes de que terminara la presentación de esta ilustrísima familia, ya estaba sobre el escenario nuestro calvo amigo Billy Corgan, con el ímpetu de seguir adelante con lo que The Smashing Pumpkins fue en el pasado, pero el público local es agradecido, sean o no sean los integrantes originales, solo bastaba escuchar “1979” o “Disarm” para tener la piel de gallina, nuestro amigo de brillante calva lo había hecho de nuevo… hasta el momento todo este festival había sido bastante bueno pero necesitábamos más y conseguimos más.

Nuevamente posicionados en el Coca-Cola Stage, nos encontrábamos con Skrillex, (que nuevamente tuvo problemas de electricidad), sin ser exagerados, fue probablemente lo más esperado de la jornada, no siendo esta nuestra opinión, sino que fue lo observado, ya que luego de una hora y 35 minutos de presentación, donde quedamos con las extremidades destruidas de tanto bailar y saltar, una importante cantidad de los asistentes se retiraban del Parque O’Higgins, conformes y felices luego de esta excepcional experiencia que nos transportó a nuevas dimensiones y a conocer nuevas sensaciones.