La segunda jornada nos traía nuevamente al Parque O’Higgins llenos emoción, con la expectativa de que este día fuera igual o mejor que el anterior y no nos equivocamos, el cansancio, el sol, las eternas caminatas y filas no fueron impedimento para que este festival fuera tan bueno como todos esperábamos.

¿Somos inmaduros?, un poco… bueno, tal vez mucho, pero eso no significa que aunque no fuéramos con hijos, íbamos a dejar de pegarnos un paseo a la zona de Kidzapalooza a ver a los trasandinos Heavysaurios, quienes ya desde hace un tiempo varios queríamos verlos dada su presentación en la teletón del año pasado, como no soltar una sonrisa con temas como “Momia de las catacumbas” , un show simplemente encantador.

Este día además nos llevo al coliseo del Movistar Arena a ver la presentación de Dj Snake, ya que la tónica de este año de Lollapalooza fue poner un poco mas de énfasis en la electrónica y Dubstep. Dj snake, al igual que Skrillex o Calvin Harris, que a pesar de alejarse un poco del espectro musical al cual nuestros queridos lectores y nosotros mismos estamos acostumbrados, son shows realmente dignos de ser vistos, disfrutados y bailados a full, es una pequeña lección que quienes amamos la música o nos casamos con un estilo debiésemos aprender tarde o temprano… no todo es rock, metal, hardcore o demases, da mucho para pensar.

En el mismo escenario estábamos preparados para volver a nuestra adolescencia, el coliseo se encontraba prácticamente lleno, para recibir a los californianos de Cypress Hill. B-Real, nos demostró porque, transcurridos tantos años, “Inside in the Brain” coreada al unísono como “Loco en el Coco” y “Rock – Superstar”, son temas que marcaron en demasía nuestra juventud y que nos puso la piel de gallina, el problema fue que definitivamente Cypress Hill merecía un escenario distinto, estar presentes en el Coca-Cola Stage o en el Vtr, ya que fue tal la cantidad de gente que asistió al coliseo que las puertas tuvieron que ser cerradas por la cantidad de gente presente… un jumbito menos para la producción en este sentido. Cypress Hill, definitivamente merecía más.

El cierre de la jornada estuvo a cargo de los norteamericanos de Kings of Leon, quienes encantaron a su fiel fanaticada quienes estaban expectantes ya que el comentario más común en redes sociales era por ejemplo “¿no será mucho que cierren el festival?”

Pues podemos decir señoras y señores que NO, no fue mucho, si bien estábamos acostumbrados a ver a artistas de peso pesado en los cierres como, Red Hot Chilli Peppers, o Foo Fighters, podemos decir que este fue un muy buen acierto, los oriundos de Nashville vienen en un muy buen momento y eso se noto muy bien de la mano de su líder Caleb Folowill, quien elevo nuestros sentidos con la interpretación de Closer, movernos al ritmo de Immortals y enamorados con Sex on Fire.

Comentario acerca del festival:

Lollapalooza jamás ha sido un festival encasillado, no podemos siquiera asumir que si un año cerramos con Nine Inch Nails, Soundgarden o los Red Hot, todos los años serán iguales, Lollapalooza marca tendencias, es un festival de rock, pop, Indie…es un festival de música alternativa donde no existen las barreras o categorías musicales que siempre son tan odiosas.

Independiente de todo lo que se pueda comentar, como por ejemplo una nota que circula por ahí en distintos medios de prensa acerca de una chica que trabajo ahí y critica las condiciones de salubridad del festival, en eso podríamos estar de cierto modo de acuerdo, pero si nos enfocamos en lo que es netamente musical y organizacional, este festival es prácticamente perfecto. Los accesos son expeditos, el ambiente es grato, jamás en 5 años he presenciado siquiera una sola pelea o algún pelele “dando jugo”, las bandas parten con una puntualidad inglesa, desde ese punto de vista es muy difícil criticarlo y solamente podríamos enfocarnos en su elevado precio, pero una ves mas, si analizamos todos los pros y contras, creo personalmente que es un festival al que vale la pena ir siempre.

Nos quedamos con la sensación de aprendizaje y alegría que nos dejaron estas jornadas, salgamos un poco de nuestro espectro musical, dejemos de ser dictadores con nosotros mismos y démosle la oportunidad a nuestros oídos de descubrir nuevas sensaciones a partir de música diferente a la que estamos habituados.

¡¡¡Yo, con este festival, este año, me saco el sombrero!!!